Tenis en el club Gurmendi
Tenis en el club Gurmendi
Una pequeña historia de la vida cotidiana. Una mañana fresquita de primavera, terminada la jornada laboral, en el centro de cómputos, de una acería, en la zona oeste de gran Buenos Aires(Tablada), nos dirigimos con algunos compañeros de sistemas, en dos autos al club de la empresa, por el camino de Cintura, al sur(Longchamps), un lugar arbolado de siete hectáreas, para disfrutar un partido de tenis, de cuatro.
Faltaban diez minutos para llegar, yo estaba manejando un Fiat 600(mi primer auto) en el interior nos reíamos, charlábamos hasta que en un momento, la camioneta que estaba adelante mío, hace un zigzag , mi impulso fue seguirla sin dudar un segundo, a la camioneta. sin saber lo que había generado esa maniobra, menos mal, me deja frente a una vaca agachada tratando de girar levantándose, esquivándola pasé muy justo, apenas rozó el espejo izquierdo del fitito con el cuerno de la vaca. Se imaginan mis compañeros del Ford Falcon, que me seguía, hasta ahora se deben de estar riendo al recordar ese momento, como tantas veces solíamos hacer, un pequeño asado después de un partido de tenis. El asado riquísimo.
Autor: Miguel Ángel Acuña Márquez
/Anecdotario
Comentarios
Publicar un comentario