Mi hermano Luis



Mi hermano Luis(69) 1944-2013

Era mi hermano mayor, rubio, muy alegre, de sonrisa socarrona, era de hablar safado, chispeante, desfatachado, compañero y advesario de juegos en nuestra infancia. Nos llevábamos cinco años de diferencia, era el espejo donde mirarme. De chicos fuímos muy unidos.

Muchas historias juntos, en mi juventud, por él soy de River, incluso hoy día,

Aunque nunca fuí fanático, me ayudó a crecer, me enseño a firmar, a dibujar.

También supo quedarse a cargo nuestro, cuando mamá estaba dando a luz a mi hermano (Héctor) que sólo vivió unos pocos meses. Nos ayudó a embellecer un cochecito cuna junto a mi hermana Susana para nuestro futuro hermano.

Nos trenzábamos en luchas interminables, boxeabamos jugando, tanto fue así que papá nos regaló guantes de boxeo, para que no nos lastimáramos.

En principio hubo un salto entre la niñez y la adolescencia donde él hizo su vida, con amigos propios, que no compartíamos por estar en diferentes etapas, propias de cada edad.

Su primera novia fue una mujer muy linda Emilia o Emilse, rubia, alegre y su paso por la familia, fue relativamente corto porque cambiaba de domicilio frecuentemente, cosas de sus padres.

Ya grandes, él nunca entendió cuanto lo amaba yo, posiblemente con más diálogo y horas juntos nos hubiésemos entendido mejor. Pero la vida hecha sus cartas. La época y su oficio (los años no democráticos no ayudaron mucho).

Era lo que se conoce como un buscavidas, caía bien en todas partes. Trabajo de vendedor ambulante, policia, taxista, hasta llegó a custodiar a un embajador africano de Uganda. Siempe recordaba con humor, al verlo de repente, cerca suyo, casi de repente por haber entrando cautelosamente para no molestarlo. (El diplomático a mi hermano).

Tenía la capacidad de generarse trabajo y no esquivaba sus obligaciones, le hacia frente a los trámites de familia (nuestros padres) en forma conjunta con nosotros.

Pero hubo un momento sublime, unas palabras marcaron varios años despues, 

un tramite pendiente, una carta, nos puso en movimiento, me entregaron las cenizas de papá, lo que seria un viaje pactado hacia la eternidad, el lugar ya estaba pactado,

Llevamos él y yo, la urna hasta el Puente Zárate Brazo Largo.

Un dato curioso, pasó un patrullero se detuvo y se quedaron viéndonos, y poco tiempo después que tiramos las cenizas desde el puente, se pusieron a charlar com él, de tanto cruzar hacia la Prov. de Corriemtes, se conocían.

Luego, buscando una parrilla, terminamos almorzando cerca del Club Vélez, a dos cuadras donde vivían mis padres. Esa vez, quién lo diría, sería nuestro último almuerzo juntos.

03/10/1944 - 09/2009 había cumplido 69 años 

Memory post mortem

/ANECDOTARIO - Luis María Acuña


♣ Autor: Miguel Ángel Acuña - Vientoazul



Gilera




Un día me habla con gran entusiasmo, porque quería comprarse una moto, entonces lo acompañé al concensionario Gilera, firmamos y salió muy contento.


La primera vez que lo vimos manejarla, semanas después de la compra, llega a casa y nos invita a ver la moto. Después de mostrárnosla, sale a los piques como si el diablo lo estuviese persiguiendo, frenando en la esquina porque había tránsito, en apenas segundos, con una sonrisa de oreja a oreja, que después disimuló porque lo estábamos mirando todos.


/ANECDOTARIO - Luis

Puente de Zárate brazo largo




Cómo una ironía, el destino quiso juntarnos para una ceremonia final (soltar las cenizas de papá Cholo en el Puente de Zárate brazo largo, sobre el río Paraná)


Luego de hacer el trámite de cremación de los restos. Lo llamé y fijamos un día, cómo nos habíamos prometido dos años atrás, para realizarlo.


Cosa que hicimos sin saberlo (porque un par de meses después Luis partiría para siempre).


Una vez que papá iniciaba su largo viaje, ya más tranquilos, siendo la hora del almuerzo, tratamos de buscar una parrilla decente, cosa un tanto dificil por esos lares, veíamos que pasaban los km y nada, entonces terminamos llendo cerca de la casa de nuestros padres en Villa Luro. Porque habíamos recordado un restaurant / parrilla sobre la esquina de Juan B Justo y cortina.

Hablamos de todo, nos reímos, como si el tiempo estuviese detenido.

 

Tuve envidia sana porque en la foto que estaba él, las cenizas eran abundantes, mientras que en dónde estoy yo caen muy pocas. Supongo que en ese pensamiento regresé a nuestra infancia. Me reí tiempo después por la ocurrencia.


Terminado el almuerzo, regresé a casa con la misma línea de colectivo que cuando visitaba a nuestros padres.


/ANECDOTARIO - Luis


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Apuntes sobre mi madre

DON ÁNGEL (CHOLO)

Apuntes sobre mi hermana